MESSAGES
¡Cuando todo parece perdido! (Salmos 107:19-21)
Uno de los mayores incentivos para nuestra fe en momentos de crisis está registrado en el libro de los Salmos, revelando el poder transformador de nuestro clamor a Dios.
Salmos 107:
19 Entonces, en su angustia, clamaron al Señor, y él los libró de sus tribulaciones.
20 Envió su palabra y los sanó, y los libró de lo que les era mortal.
21 Den gracias al Señor por su bondad y por sus maravillas para con los hijos de los hombres.
» La Esperanza en el Dios de lo Imposible
Vemos aquí a nuestro Dios dándonos una palabra de poder y ánimo para que nuestra esperanza permanezca viva. El deseo del Señor es que miremos hacia Él y depositemos nuestra fe de manera inquebrantable. Así, aquello que ya no tiene solución en el mundo natural sucederá por el mover y la providencia de Dios.
» El Clamor que Cambia la Historia
El salmista declara que, en medio de la angustia, el pueblo clamó al Señor, y Él envió Su palabra, sanándolos y librándolos de lo que les era mortal.
Sabemos que situaciones extremadamente difíciles ocurren con nosotros y con quienes están a nuestro alrededor. Sin embargo, la esperanza jamás debe morir y la oración nunca debe cesar.
El clamor a Dios cambia el rumbo de una historia, y Su poder transforma lo imposible en realidad.
» La Promesa de Liberación y Sanidad
Si hoy estás enfrentando luchas severas —ya sean vicios destruyendo tu familia, enfermedades que afligen tu cuerpo o el de personas cercanas— ¡clama al Señor! Busca en Él tu refugio, y con absoluta certeza Él enviará el poder de Su Palabra para librarte, sanarte, liberarte y traer el alivio y el socorro que tanto necesitas.
La promesa de nuestro Dios es clara: Él no nos abandona y nos concede la victoria en el momento oportuno.
» Cambia el Desespero por Gratitud
Por lo tanto, no te desesperes. Cuántas veces una actitud de desesperación termina generando blasfemias, murmuraciones y palabras terribles contra Dios.
Posiciónate de manera correcta, haciendo lo que es justo para que el Señor resuelva tu necesidad.
Clama y busca a Dios, creyendo que Él ya envió Su Palabra para sanarte, y muy pronto estarás dando gracias al Señor y alabándolo por Su infinita misericordia y por las maravillas que Él ha hecho en tu vida.