MESSAGES
Sin señales ni prodigios que muchos no creerán (Juan 4:48)
Uno de los aspectos más marcantes del ministerio de Jesús es la manifestación de Su poder para despertar la verdadera fe en los corazones.
Juan 4:48 Entonces Jesús le dijo: “Si no veis señales y prodigios, de ninguna manera creeréis”.
» La Fe Que Precede al Milagro
En este pasaje vemos a Jesucristo siendo buscado por un hombre que viajó desde Capernaúm hasta Galilea para clamar por la vida de su hijo, que estaba gravemente enfermo. Jesús simplemente declaró que el niño no moriría, y el padre, creyendo en la Palabra del Señor, regresó a casa. Al llegar, sus siervos lo encontraron y confirmaron que su hijo había sido sanado exactamente en la misma hora en que Jesús le habló.
Fue un milagro maravilloso que consolidó de una vez la fe de aquel hombre.
» La Obra de Dios Se Hace con Poder
En este mismo contexto, Jesús hizo una afirmación impactante: si las personas no ven señales y prodigios, difícilmente creerán. Es crucial prestar atención a esto, porque la obra de Dios está revestida de poder. Es el poder de la Palabra, la acción del Espíritu Santo y la autoridad que Cristo nos dio.
Jesús nos aseguró que las señales seguirían a los que creyeran: imposición de manos para sanar enfermos, liberación, entre otras.
Todo lo que Jesús nos dejó como herencia son capacidades esenciales para que más personas se conviertan y conozcan la verdad.
» El Poder Transformador de la Palabra y la Alabanza
Una prueba viva de cómo este poder actúa hoy es el hermoso testimonio de una cantante y actriz famosa que escuché.
Su conversión comenzó de manera genuina: escuchando a personas hablar sobre la vida espiritual.
Movida por el Espíritu Santo, comenzó a escuchar alabanzas, que llevan profunda adoración y exaltación a las obras de nuestro Dios.
La alabanza movió su corazón. Pronto estaba consumiendo predicaciones y estudios teológicos, sintiendo en carne propia que la Palabra de Dios es como fuego y como un martillo que quebranta la piedra.
Entonces se sumergió en las aguas del Espíritu, como en la visión del profeta Ezequiel, avanzando conforme al tiempo del Señor.
» Nuestro Llamado Contra la Superficialidad
La Palabra de Dios es poder puro; no vuelve vacía al Señor, sino que cumple Su propósito.
Como siervos y siervas de Dios, no podemos olvidar la importancia de las señales y prodigios en nuestro día a día, viéndolos como el resultado directo de nuestras oraciones, intercesiones y ministraciones.
No te permitas caer en el estancamiento, la frialdad o la superficialidad espiritual que lamentablemente vemos hoy en muchos lugares.
Las conversiones verdaderas son fruto de las mismas obras que Jesús realizó aquí en la tierra.
La gran estrategia de Jesús era clara: predicar la Palabra y operar milagros.
Por lo tanto, habla de lo que Dios hace, ora con fe y ministra el poder de los cielos.
¡Que el nombre del Señor sea siempre exaltado a través de la Palabra y de los milagros que acompañarán tu vida!